John Wayne con tacones (Cubanos 1ª parte)

elvis y los cubanos

Lo que más me costó aprender en Miami fue a entender a los cubanos. Poco después de llegar, uno de ellos me dijo: “No te tiene que dal pena hablal inglé; si te da pena, no aplendeláh nunca, qué bolá”.

Los cubanos no giran, hacen U-turns. No tienen semáforos, tienen luces. No te devuelven las llamadas, te llaman pa´tráh. No les da vergüenza, les da pena. Y para ellos no importa que seas de Jerez de la Frontera o de Castellón de la Plana. Eres gallega. Punto. A mi al principio eso me irritaba, simplemente porque soy de Barcelona. Pero terminé acostumbrándome.

Una vez me enrollé con un cubano. Un cubano que besaba bien, se entiende; lo malo era el nombre, Elvis. Lo juro. Estábamos ahí, dándolo todo Elvis y yo cuando de repente me susurra por detrás: “I have to warn you: I’m big”. Escéptica, me reí y bajé la mano. No pude. Llámalo supervivencia. Y que con tacones yo iba a parecer John Wayne si me “ponía” aquello, qué barbaridad.